Claro está que una cosa es promover y apoyar la causa del DIY, y otra es practicarlo.
Con los Pixies, Kim debe haber ganado millones, suficientes como para postrarse en una playa caribeña a consumir drogas. Sin embargo esta chica es admirable, sigue editando discos (bella música) y se da el lujo de autogestionar su arte. Me re/encanta (como diría una amiga argentina que no tengo) su estilo y se podría decir que la envidio un poquito. Y era que no, Kim juega a lo mismo que anhelo desde que tomé conciencia respecto a mi lugar en esta disciplina del diseño.
PD: Un sabio blog ve la luz, conozcan al Señor Maleza y recuerden considerarlo dentro de sus buenas acciones del mes.



